Inmersión en el vino

Por | 3 junio, 2014 | 0 comentarios

vino en madrid‘In vino veritatis’, decían los clásicos. En el vino está la verdad. Quizá, pero lo que es cierto es que el placer del vino se hace aún mayor si uno conoce sus detalles, si aprende a apreciar sus matices, el tipo de uva, los sabores, los olores… Por ello, en Madrid empiezan a surgir escuelas de cata de vino que permiten al amante del ‘zumo de uva’ iniciarse en esta cultura.

Sin ánimo de profundizar sino más bien de vivir una experiencia nueva y hacer una primera toma de contacto con el mundo de la cata, una buena idea es apuntarse a las catas de un día que ofrecen distintos espacios. Uno de ellos es La Fisna, en la calle Doctor Fourquet, que dispone de catas de sesión única, todos los viernes y sábados a las ocho de la tarde.

Se celebran en grupos pequeños (mínimo seis personas) y consisten en una aproximación teórico-práctica a la metodología de la cata. Para ello, se prueban cuatro botellas de vino, dos tintos y dos blancos, en una sesión que termina con un pequeño aperitivo. Aroma, sabores, texturas y con un enfoque ameno, ya que lo que se trata es de pasar un buen rato. El precio por persona es de 25 euros y la cata tiene una duración de unas dos horas.

En otra zona de Madrid, en la populosa plaza de Olavide, se encuentra el bar Vino y Compañía, que ofrece una cata similar a la de La Fisna, aunque en este caso, además de los dos tintos y dos blancos, añaden dos espumosos (cava y champagne). El precio es también de 25 euros por persona y las sesiones pueden ser cualquier día de la semana. También ofrecen catas más concretas, como las de maridajes de vino con quesos (de Francia e Italia).

Después, con estos conocimientos, uno puede ya ir por libre a cualquier de los muchos bares con buena carta de vinos de Madrid y demostrar lo aprendido. Una buena sugerencia es Vinopremier en la calle Valverde 29, que dispone de una buena selección de vinos a precios muy interesantes, que se pueden combinar con surtidos de ibéricos y quesos de calidad y sabores intensos. Además, el establecimiento permite la venta de vino y regala el descorche, con lo que se pueden consumir en el mismo local a precio de tienda.

Y, para disfrutar del descanso tras una jornada de vinos y tapas en Madrid, qué mejor que hacerlo en un hotel céntrico como el nuestro, situado a un paso de la Puerta del Sol.

Categorías: Bares Madrid, Gastronomía Madrid

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